I Congreso Nacional de Autoconsumo

I Congreso Nacional de Autoconsumo

Hemos asistido el pasado mes de junio en Madrid al primer congreso que se ha celebrado en España sobre autoconsumo y que ha reunido a más de 350 profesionales en Madrid con el objetivo de dinamizar el sector de cara al incremento de actividad que se espera para los próximos años. El nuevo marco regulatorio, reflejado en el Real Decreto-ley 15/2018 y el RD 244/2019, permite un nuevo escenario que acercará, como nunca, las energías renovables a los consumidores finales.

La fuerte presencia institucional (Ministerio para la Transición Ecológica, CNMC, IDAE, REE, OMIE…) ha supuesto un gran apoyo a las más de treinta y cinco empresas que estuvieron representadas en las ponencias.  Gran apoyo institucional al Autoconsumo.

El nuevo escenario del Autoconsumo ha terminado con las trabas administrativas y burocráticas que han ralentizado el desarrollo de esta forma de generación. La nueva regulación ha supuesto un espaldarazo para que la competitividad alcanzada por la tecnología fotovoltaica cobre protagonismo y esto se ha notado en el I Congreso Nacional de Autoconsumo, que ha mostrado a un sector vibrante y preparado para el futuro.

La inauguración contó con la presencia del presidente de APPA Renovables, que destacó el ejemplo de la fotovoltaica como “una tecnología que ha sabido recorrer su curva de aprendizaje hasta la competitividad total”. El discurso inaugural, por parte de la vicepresidenta de la CNMC, María Fernández, reflejó la importancia de las energías renovables y adelantó que la CNMC acometerá la regulación al detalle de los protocolos del Autoconsumo: “Las renovables no es que estén de moda, es que son nuestro futuro”, declaró la vicepresidenta Fernández.

Se ha destacado la importancia futura de la gestión de la demanda, aspecto en el que incidirá con fuerza el Autoconsumo. En la clausura, el presidente de APPA Fotovoltaica ha roto una lanza por la calidad de las instalaciones: “el Autoconsumo otorga a los consumidores el derecho a convertirse en generador, pero también conlleva una serie de obligaciones, relacionadas con la seguridad y la calidad, que las empresas deben tener presente para garantizar instalaciones eficientes y limpias que, aunque se amorticen en siete u ocho años, puedan superar fácilmente las tres décadas de vida útil”.